30.5.14

buscar

busqué en la sombra de un campanario
en los signos de las logias
en el estruendo de la soledad
en la profundidad de una grieta
en el silencio del espejo
en las mesas de amigos y en la orfandad

busqué en las grabaciones y en las fotografías
en la casa fuera de la casa
en libros antiguos y en libros modernos
en el largometraje del viento sobre las nubes
en la piedad de los oráculos
en las márgenes de los cuadernos

busqué

busqué en la fiebre de los cuerpos desnudos
en la oculta maravilla de las semillas
en las esperas de aeropuertos
en la mirada desesperada de mi padre
en la insondable persistencia de la luz
en caminos atestados y en caminos desiertos

busqué en el filo de la baraja
en las lunas llenas y en los menguantes
en el manso peregrinar del río
en las palabras de mis hijos
en el vacío de las horas
en la nieve y en las lluvias del estío

busqué en los restos del olvido
busqué en las búsquedas del regreso y del mañana
busqué llorando
busqué incesantemente
busqué como se debe buscar
busqué buscando

2.5.14

vivir siempre da miedo

1) Cuando un plato cae, si lo vemos caer en cámara lenta produce una caída, digamos, elegante.
No cae como lo vemos caer en la realidad, en medio de una serie de gestos fugaces y ampulosos para detener la caída, en medio de un grito que siempre anuncia lo que ya pasó. Un grito tardío, como muchos otros gritos tardíos frente a muchas otras circunstancias irreparables.
Si uno tuviera el poder de ralentizar la realidad, seguramente el plato no caería. Pero cae.
Así la inspiración.

2) Negar la sucesión temporal, negar el yo, negar el universo astronómico, son desesperaciones aparentes y consuelos secretos. Nuestro destino (...) no es espantoso por irreal; es espantoso porque es irreversible y de hierro. El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego. (...) JL Borges

3)Sabines

14.2.14

El cisne negro se hace los claritos

1) Cada segundo que nos toca vivir, es el resultado de una sucesión de hechos, más o menos fortuitos. ¿Qué mirada no transitó un largo camino para llegar hasta aquí (o allá), a detenerse un instante, sobre mis ojos (o los tuyos)?

2) En Filosofía de la Ciencia existe el Principio de Mediocridad y tiene aplicación en diversas disciplinas. Es la noción de que no existen observadores privilegiados para un fenómeno dado. Me gusta porque atenta contra ese (nocivo) sentimiento de que somos algo más que el resto.  

Otro dato interesante relacionado con el Principio de Mediocridad es que existe una fórmula, denominada Fórmula de Gott, que en resumidas cuentas dice: si se contempla un evento de inicio conocido, puede predecirse el lapso de duración de ese evento con hasta 95% de certeza estadística. Se basa en dos inecuaciones sencillas, que dependen de dos variables: el tiempo actual de existencia (T actual) y un factor de fiabilidad (f) que puede variar de 0 a 1 (podríamos entenderlo como probabilidad de la estimación).  ¨Para lo perecedero, cada día adicional de vida se traduce en una esperanza de vida adicional más corta. Para lo imperecedero, cada día adicional puede suponer una esperanza de vida más larga¨ (Nassim Nicholas Taleb).

 \frac{\tau_{actual}}{\left| (f+1)/(f-1) \right|} < \tau_{restante} < \tau_{actual} \times \left| \frac{f+1}{f-1} \right|


Bien, ahora que quiero hacer la síntesis, ya no recuerdo por qué me puse a investigar sobre la Mediocridad aunque tengo cierta intuición sobre el por qué me puse a investigar. Pero quizá no sea tan importante recordar nada, más viendo a la innumerable cantidad de observadores que me rodean que se sienten muy privilegiados (y únicos). Privilegiados e imperecederos.

3) Por último, quiero agradecer especialmente a la única lectora que tiene este sitio. Presiento cuando estás aquí.

30.1.14

la frase de la semana

Si tiras mucha manteca al techo, tarde o temprano se pone rancia y complica untar las tostadas.

Así habló Cipriano.

25.1.14

Como cada uno de nosotros ya era varios, en total éramos muchos (D&G)

1) Me pregunto a veces qué esperamos de la noche. ¿Qué noche esperamos en la noche?Días pasados estuvimos con los críos buscando algo en la noche, en el cielo oscuro y enigmático (mysterium tremendum, terribile et fascinans…, tremendo misterio, terrible y fascinante). No hallamos nada. O quizá sí. Hallamos un estar allí. Eso. Estar.

Quizá sea un error creer en la existencia de cosas, personas o sujetos. De hecho, lo que nos interesa son aquellos modos de individuación distintos de las cosas, las personas o los sujetos: la individuación, por ejemplo, de una hora del día, de una región, de un clima, de un río o de un viento, de un acontecimiento
(Gilles Deleuze y Félix Guattari).


2) Alguien desconectó el freezer. Mhm. Parece que sí. Algo huele muy mal aquí. Eso pasa con el freezer, lo tenés que mantener encendido todo el tiempo porque si no funciona la naturaleza hace su tarea, devuelve a los gusanos su ración de espera. ¿Y ahora qué hacemos? 


En la vida, pareciera, es más frecuente llevarnos por delante lo que habíamos dejado atrás.


15.1.14

Amílcar, por favor, no vengas con desplantes...

En un borrador del 2010, antes de bajar el blog por casi 4 años, quedó esto:

Quizá 
entre un estado y el otro
ya no residan las palabras. 
Quizá las palabras ya no sirvan para decirnos esto y aquello.

Curioso, muy curioso. Vengo a darle de alta nuevamente para documentar algunas cosas y lo curioso es que lo que quiero escribir está relacionado con aquello del 2010, es más o menos lo mismo.

Charlaba con Amílcar y Julián hace unos días sobre lo que me pasa y sobre por qué no puedo ponerlo en palabras. Igual me las arreglé para explicar:

Cuando la realidad se parece cada vez más a si misma, todo irremediablemente empeora. 
Es como leer un libro que fue leído infinitas veces e infinitas veces comprendido, pero ahora le faltan páginas o párrafos completos; vos sabés que faltan, por eso no podés comprender la historia nuevamente, pero no sabés cuáles son las palabras que desaparecieron. Por momentos recordás lo que falta pero cuando querés armar el libro volvés a olvidarlo, y así. 

Amílcar y Julián no estaban escuchándome. Con los auriculares puestos me miraban bajando las comisuras de los labios y moviendo la cabeza frenéticamente. Un temazo, escuchalo, dijo Amílcar.

 

25.6.10

several lost souls: ¨fui amante de un desatino¨

Los niños resuelven de otra manera las despedidas, supongo. Por eso, la carta de tomás podríamos usarla cambiando colegio por lugar, anigo por amiga, neo cris jeremías fabrizio octavio por (cariñosamente) leandro rodrigo coty nelson gringo border jalla mariana karina claudia adriana turco ext, y valentín por A.


Mientras, lucía mira:



23.10.09

two lost souls

- ¡La suma de los ángulos de ese rectángulo es demasiado monstruosa para pensar en ella!
(...)



- Su objetivo mínimo debe ser... el mundo entero...

26.9.09

Exile on main street


Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa. Alejandra Pizarnik

De mi experiencia en ambos terrenos, puedo decir sin saber demasiado, que son complementarios. O quizá la misma cosa. Mi experiencia es a través del diván o la meditación. En el diván comprendí muchas cosas y con la meditación también. En el diván desactivé varias voces, pero siempre quedaban otras varias. Con la meditación, por momentos, apagué todas las voces. Eso de ¨andar sin pensamiento¨ (como dice el tango) fue logrado con la meditación, después de desandar en el diván las antesalas y los baldíos del ¨saber sufrir, después amar, después partir¨ (como también dice el tango). Y viceversa. Entretanto, la vida.

Quizá el psicoanálisis se parezca bastante a un ritual del inconsciente, quizá la meditación se parezca bastante a un rito de la nada. Quizá la cifra de la nada es inconsciente silenciado, quizá el inconsciente es la nada que habla con un lenguaje cifrado. Quizá, ambos, busquen lo que Foucault llamaba espiritualidad: « […] la búsqueda, la práctica, la experiencia, a través de las cuales, un sujeto opera sobre sí mismo las transformaciones necesarias para tener acceso a la verdad ».

Como Tzinacan, en aquel cuento de Borges, que después de muchos años logra descifrar la Gran Verdad (escrita en las manchas del Jaguar) para comprender únicamente cuán pequeño es él en el Gran Significado, así, tan sencillamente así, por diversos caminos me retorno por momentos, sólo por momentos, a esa infatigable manera de sentirme dios al mismo tiempo que me siento nadie.

9.9.09

no podemos enhebrar una aguja y queremos hacer alta costura



1) Hice la obra de caridad del día y arreglé la conexión a Internet de una señora mayor, más explicaciones varias anotadas en papeles que adherí al monitor. Complicado, porque olvida todo rápidamente. Cuando quise irme no encontraba la llave. Buscó otra que según ella ¨siempre la uso cuando pierdo la otra, tengo tres juegos¨. Ya en la puerta, levantó la llave, la miró y dijo ¨ésto se llama secretaria¨.

2) De Adán y Eva, Jaime Sabines:

La noche que fue ayer fue de la magia.

En la noche hay tambores, y los animales duermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el aire. Las hojas y las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, y alguien las mueve a veces, y callan. Trapos negros, voces negras, espesos y negros silencios, flotan, se arrastran, y la tierra se pone su rostro negro y hace gestos a las estrellas.
Cuando pasa el miedo junto a ellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y los ojos advierten que las cosas se mueven eternamente en su mismo lugar.

Nadie puede dar un paso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en la espesura de la noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabrá nada de él, como de aquellos que el mar ha recogido.


- Eva, le dijo Adán, despacio, no nos separemos.