1.4.16

Caminas sobre mi
descalza
como si caminaras sobre las ruinas de Leningrado
con trozos de pan en las manos

sobre los cadáveres de Esparta en las puertas de Tebas
ungiendo la frente de los moribundos

entre los restos humeantes de Alejandría
protegiendo manuscritos sobre la alquimia de la eternidad

Caminas sobre mi
desnuda
como si caminaras entre la peste negra de Europa
llevando hojas de menta, mirra y pétalos de rosa

entre los caballos de los usurpadores de América
recogiendo plumas de águilas y quetzales

Caminas sobre mi
húmeda 
como si caminaras sobre un puente que aún no fue construido
sobre la boca que se hunde en la boca
Nadie vendrá por mi a partir de mañana.
Nadie.
Lo sabes, lo se. 

Igualmente nos decimos cosas al oído 
como si nada fuera a pasar.
La lealtad se pronuncia siempre en voz baja.

Y entretenemos la risa recordando aquel día.
Es así. Me besas como si todo fuera solo hoy.

Y te pierdes en la noche como un grito dentro mio.

27.7.15

Romance de Curro, Currito, Gran Currito

Entre tanto amor lánguido, este Curro me gusta. Cómo no quererlo.
Soñar intensamente un amor que no puede ser, pero quizá más verdadero que un mar de tibios amores consumados.


Ay, mi amor, 
sin tí no entiendo el despertar. 
Ay, mi amor, 
sin tí mi cama es ancha. 
Ay, mi amor 

que me desvela la verdad... 

Ay, quien fuese abrigo pa´ andar contigo.

7.6.15

No importa hacia dónde peregrinas amor,
ni qué bruma de ayer
traes contigo.

Simplemente te apartas, emerges a no ser,
luminosa, tenue,
y vienes conmigo.

El deseo se abre paso
como el aleteo de una efímera sobre la piel del río
y derrama cierto instante en que no somos,
cierto olvido.

Vienes
a iniciar una migración de mi.
Vienes a irnos.

No importa hacia dónde peregrinas amor,
ni qué bruma de ayer
traes contigo.

14.2.15

¿ Sabés qué? no importa quién dice la verdad ahora / gritaba la señora o el señor que vendía pasteles / ya no creo en nada / así comenzaba el sueño

yo soñé lo que está pasando / lo soñé varias noches mientras estaba despierto / el protagonista no puedo recordar si era hombre o mujer / no puedo recordar porque de pronto me hice viejo / me abatí / siempre envejezco con estas cosas / con eso de ¿vos sos o no sos? / decía que esa mujer o ese hombre corría por un campo de soja o de trigo o de girasoles no me acuerdo / mejor de girasoles corría con los brazos en alto / gritando con vehemencia / muchas palabras como ruidos de piedras cayendo por una ladera / y detrás corría una multitud / una multitud multitudinaria que quería atrapar y diezmar y adorar y besar y llevar en andas como a un héroe y mutilar y cremar y abrazar al protagonista / lo alcanzaban / claro que lo alcanzaba / nadie corre tan rápido en definitiva como para dejar atrás a una multitud tan fácilmente / venía un entrevero y de pronto salía otro protagonista que corría para otro lado con una multitudinaria multitud corriendo detrás / y así / una y otra vez hasta la hora del almuerzo / oh campo de girasoles!! / tierra yerma / campo arrasado y estéril

este es el punto del sueño donde te pedía por favor que me mostraras tus tetas / te lo pedía arrastrándome sobre los pétalos amarillos / como un perro temeroso / como si tus tetas fueran ahora la única y última verdad imperecedera / qué va / y vos te bajabas los breteles del vestido y ponías las palmas de las manos debajo de las tetas como esgrimiendo una ofrenda / y todos dejaban de correr / yo servía trozos de carne asada / el sueño tenía voces conocidas que me decían con vehemencia rata inmunda / amigo / clase media / bolche / yo iba girando la cabeza para escucharlos a todos / compañero / vende patria / aliado / trokista del orto / vende humo / corpo / progre / comemocos / ídolo / troesma / cobarde / dame más asado y cerrá el pico / veleta / oh! viento norte sobre las islas! sobre las largas cabelleras de los sauces! oh! dame el canto azul del zorzal en esta agonía!

pensándolo bien si yo fuera alguna de esas cosas que me dijeron / decía / me compraría un termo con la imagen de Francisco / o con los calambres de buda / o con una porción de baklaba / y me sentaría a tomar mates en las escalinatas de la catedral / de algún templo / así continuaba el sueño / a esperar que la fe haga su prodigio y me transforme / me unifique / una los pedazos con los que me definen / que la santa fe / cualquier fe haga de mi un nuevo hijo pródigo / me señale la mezquita el pai el octuple noble sendero el shabat / y después me vaya como siempre / siguiendo el canto de los pájaros / la destreza del fruto para engendrarse como un milagro / el agua con su lengua dorada / la sonrisa del niño con la capa de mago

pero todos nos decíamos cosas / soberanamente enfermos / nos gritábamos hasta que sólo se olía pólvora / y después cada uno abría una blanca heladera / en el sueño digo / y destapaba un refresco / poniendo los pies sobre la mesa ratona del living / sobre el capot del auto del vecino / sobre el cuello del dueño del almacén de la esquina / sobre la sangre que ya no podemos creer que sea sangre / es otra cosa eso que emana del vientre abierto / y así / claro / se viene el único remate que me podía salir en ese momento del sueño / vayan todos a la concha de la lora / pernocten dentro de la vitrola con su tierna musiquita / con sus alabadas tropas que le dan a la manivela / los gloriosos a favor y los gloriosos en contra / pero no dije nada / yo me marcho de aquí creo que dije / simplemente te pedí que me ayudaras a contar hasta cien / despacio / porque esto también va a pasar / y que nos detuviéramos en los números que nos recordaran a nuestros padres / creo que envejecí mucho esa noche / no no ese número me pone muy triste muy triste dijiste sin nombrarlo / y contamos / contamos varias veces / y yo daría la vida por esas hebras de luz en la negrura / el aleteo de las efímeras / por la capa del niño que hace magia sonriendo / ah! / ah... / las manchas del jaguar de tzinacán / la luna en la laguna / la lluvia de verano / el mantel colorido a rayas cayendo sobre la mesa / y tus pezones / única y última verdad imperecedera / hoy / que no sueño

31.10.14

Endeca del olvido

Sueñas un sueño que ya no recuerdas,
sueñas un recuerdo que ya no sueña,
olvidaste ese sueño que soñabas.
No hay sueño, no hay recuerdo. Ya no hay nada,
pero aún estás aquí. Has sobrevivido.

30.8.14

El río Paraná (Fragmento III)

¿Qué orfebre muta tu geografía,
desprende una isla de otra,
recuerda que todo inexorablemente cambia
y es olvido?

¿Qué otro lenguaje de la muerte cifra tu piel,
tatuada de transparencias y reflejos?

¿Qué verdades de angustia y adioses
resguarda la oquedad de la barranca,
balda arcillosa de esa inefable biblioteca?

¿Qué hilo es capaz de sostener a una vida,
frágil como la flor de la Sagitaria,
cuando arrecia el abrazo maternal de la nada?

¿Qué gritos inaudibles ensayan
las últimas muecas de los ahogados,
los ojos siempre abiertos de los suicidas
que miran después de mirar?

¿Qué caer, qué arrojarse,
qué blanda gravitación los aísla
para ponerlos a salvo?

22.8.14

El río Paraná (Fragmento II)

Hay algo parecido al amor en tus humedales,
en tu inagotable camino de fecundidad marítima.

Frontera meridional de la adolescencia
tu otra orilla,
el vasto horizonte del coraje,
tiene aún el misterio de aquellas piernas.

Desde allí comencé a navegar
detrás de ese otro gran espejismo,
reflejo de luna, con tus menguantes y crecientes,
esa cadencia nombrada y repetida
y siempre nueva.

A las mujeres que amé,
cada una a su tiempo,
les regalé un ramo de margaritas del bañado,
les enseñé el canto de los pájaros,
las ungí con el agua de tus arroyos,
las demoré en los atardeceres,
esa hora en que los sauces bajan a beber
como manadas de elefantes,
las protegí del nocturno pavor de la intemperie.

A cada una de ellas las nombro ahora,
aunque mi voz siga siendo
más tuya que mía.

1.8.14

otra vez


No se cómo podría decirse basta. No sé por qué sobre algo que escribí en el 2003 por la invasión a irak, hoy no hago enmiendas. No sé por qué no entiendo tantas cosas a pesar de tantos años. No se por qué aún sigo haciéndome las mismas preguntas sobre las mismas cosas.

¿Qué hace este libro de Apollinaire marcado en la trinchera
Diciendo ven conmigo muchacho ven a mi sexo que es todo mi cuerpo
Ven conmigo penétrame para que sea dichosa de sangrienta voluptuosidad
Yo curaré tus penas tus inquietudes tus deseos tu melancolía
Con la canción fina y neta de las balas y la orquesta de la artillería
Acuéstate en mi seno como sobre un vientre querido
Ven a mi sexo más largo que la más larga serpiente
Largo como todos los cuerpos de los muertos puestos uno delante del otro?

¿Qué hacen las miradas de mis hijos
Y los hijos de otros hijos entre la risa esquiva y el olor del miedo
Entre el ¨ruido de los ángeles cuando se enojan¨ y la merienda
Entre el grito ahogado en el grito y el paraíso?

¿Qué hacen las lunas de los poetas definiendo las estrategias de muerte
El viento como un murmullo sobre el pájaro vigía
El escarabajo ardiendo en la grieta
Junto a las hormigas acumulando pequeñas hojas para el invierno?

¿Y los dedos de un niño describiendo la trayectoria de un avión en su juego
Las tormentas de arena mutando la geografía y ocultando las huellas del futuro
El cristal empañado con una leyenda de no me olvides
Las inesperadas muecas del reencuentro
El pez colorido que arquea su cuerpo en la profundidad
Qué hacen?

¿Dónde solloza la blanca nube junto a la nube negra
El ojo de un dios fragmentado
La involuntaria persistencia de la memoria
La tribu dispersa bajo la bruma?

¿Tienen los misiles un caracol un gesto una promesa
Un delicado equilibrio en los primeros pasos
Un racimo de uvas bajo la luz de una vela
Una muñeca de porcelana un caballo salvaje una gota
Un pequeño espejo donde la mujer pueda maquillarse?

¿Cómo es el delicado hilo que une la tela rasgada
El último beso el penúltimo abrazo
Construir sobre las ruinas que inventamos
La victoria que esconde nuestra última derrota?