10.8.07

esquiuzmi

(Se lo copiamos a Alicia): El responsable de este espacio anda ocupado, supongo que hasta fines de agosto. Divorciado del mundo y del jabón (salvo cuando hay que socializar o intimar), entre muchas otras cosas pendientes, se le ha encomendado la redacción de un libro sobre la historia de la industria aeronáutica y metalmecánica de Córdoba a partir de una extensa y valiosa documentación de casi 70 años realizada por un ex trabajador de la Fábrica Militar de Aviones (FMA). Monotemático y malhumorado, podrían ser dos apreciaciones bastante acertadas para definir a cip. estos días, aunque este trabajo suena muy digno. Convengamos que enterarse de nuestra historia no es cosa fácil de digerir, aunque como casi todo, hay dos aristas: la que duele (todo lo que se hace para destrozar los horizontes luminosos) y la que te dicta al oído lo que fuimos capaces de ser como país. Como dice una amiga, como muestra basta un Preview:

El personal de la FMA termina sus tareas y se desplaza en vehículos y motocicletas que fueron construidos en el establecimiento. 1954

(Relato del responsable de la documentación, que en días cumple 80 años)

¨El 10 de octubre de 1956 durante la celebración del vigésimo noveno aniversario de la creación de la FMA, el entonces Brigadier Ahrens (en presencia del Administrador General de Fábricas Comodoro D. Roberto Huerta), pregunta al Ingeniero Pablo Guillot (a cargo de la Oficina de Planificación) qué tiempo iba a llevar construir 100 aviones I.Ae.33 PULQUI porque había orden de retirar del servicio activo más de 90 bombarderos CALQUÍN. Guillot responde que había aeropartes para diez maquinas si se quería comenzar de inmediato (ya existía una solicitud de 20 aviones PULQUI con opción a otros 20 realizada por el Presidente recientemente derrocado Juan Domingo Perón). Además, la Casa Rolls-Royce, no sólo había entregado la licencia a la FMA para construir el turborreactor NENE sino que se firmó la entrega asegurada del material para maquinar componentes del reactor. El Ingeniero Guillot aseguró al Brigadier Ahrens que en 5 años se completarían los 100 I.Ae.33. La demanda de la Fuerza Aérea contemplaba la incorporación de 100 aviones F 86 que debían llegar desde los Estados Unidos con motores Orenda (la Argentina sólo recibiría 28 Sabres cuatro años después sin los motores Orenda).

Pero no se construirían los 100 aviones. Al poco tiempo, en diciembre de 1956 cuando era operario en la Fábrica de Motores (Pab. 10), pude ver a un compañero con lágrimas en los ojos realizar la triste tarea que se le había ordenado: guillotinar (destruir) todos los componentes estampados que estaban en los Pañoles (depósitos) para armar los 10 primeros aviones PULQUI de aquel pedido.¨

Notitas:
(*) Pulqui significa Flecha en Araucano
(**) El Señor
Guillot nada tuvo que ver con la decisión de destruir las aeropartes, pero con ese apellido supongo que le dijeron: Guillot, guillotine.