4.5.06

El Visir la tenía clara, me parece

1) Cuánto tenés de sisa?, preguntó el muchacho que atendía. Poco, respondí, bastante poco. Nada, te diría.



2)Los historiadores piensan que allá por los siglos VI o VII d.c., en la India se jugaba un juego llamado Chaturanga, palabra del Sánscrito que significa juego de los cuatro elementos. Participaban cuatro bandos: negras, blancas, rojas y amarillas, cada uno tenía un ejército formado por un rey (Rajah), un elefante (Hasti), un caballo (Asva), un navío (Roca) y cuatro peones (Padata), se jugaba por turnos y con un dado que indicaba la pieza que se tenía que mover.
El Chaturanga pasó de la India a Persia, y se piensa que muchos de los nombres y términos del ajedrez actual se derivan del persa; por ejemplo el rey se llamaba sha o xah y la expresión "sha mat" significaba el rey ha muerto. No es difícil ver que la expresión Jaque Mate pueda provenir de sha mat.
En el siglo IX, se escribieron en Arabia los primeros libros sobre este juego, cuyos autores fueron: Al-Razí, Al-Sarajsí y Al-Adlí, este último escribió "El Libro del Ajedrez" en el que se narra por vez primera, la célebre leyenda de los granos de trigo, que atribuye la invención del Ajedrez a alguien llamado Sissa.
Sissa inventó este juego con el objeto de agradar al rey y combatir su tedio, mostrándole además que un rey sin su pueblo está inerme, pues no tiene poder ni valor.
El rey fascinado con el juego, le ofreció a Sissa cumplirle un deseo. Sissa decidió darle al rey una lección de humildad, y pidió lo siguiente: dos granos de trigo por la primera casilla del tablero, cuatro granos por la segunda, ocho por la tercera, dieciseis por la cuarta, y así sucesivamente hasta completar las sesenta y cuatro casillas.
El rey extrañado de que alguien con tanta inteligencia pidiera algo en apariencia tan simple, ordenó que se le concediera su petición. Al poco tiempo su visir le indicó que era imposible satisfacer la demanda, pues la cantidad de trigo que pedía Sissa era muchísimo más de lo que ellos podrían llegar a tener.
Si sumamos los granos de trigo que Sissa pedía por cada casilla el total es: 36.893.488.147.419.103.230. Si tal cantidad de granos de trigo pudiera juntarse de un sólo golpe, cosa que es imposible aún juntando todas las cosechas de trigo del mundo de 100 años, y contáramos un grano de trigo por segundo, sin parar, tardaríamos: aproximadamente 11.698.848.347 siglos en juntar esta cantidad de trigo.
Tranquilo eh!