27.11.06

el gran fornicador

1) El gran fornicador descubrió que fornicar no era su gran destreza. Se lavó la cara aquella noche y frente al espejo permaneció largamente mirando como las gotas de agua iban deslizándose por su rostro. 123.422 minutos había fornicado. Si al arco iris lo mirás fijamente, como mirando detrás, desaparece, se dijo. Igual que las grandes fornicaciones, desaparece. Después, cuando dejás de mirar lejos, vuelve. La verdad nunca es toda. Así analiza el gran fornicador.

!!) más fotos de mi amiga silvina salinas


21.11.06

Hoy que Dios me deja de soñar*

Hay horas del día que son extrañas. Según los chamanes, estar dormido en los atardeceres puede ser trágico, debemos estar concientes en el momento del traspaso de la luz a la oscuridad. Lo he comprobado.
También algunas horas de la noche son extrañas, fundamentalmente las horas próximas al amanecer.
El sistema de desaparición forzada de personas fue aplicado por primera vez por Hitler a partir del Decreto Noche y Niebla, del 7 de diciembre de 1941. El texto fue reconstruido por el Tribunal de Nuremberg. La orden básica era: los actos de resistencia de la población civil en los países ocupados sólo se castigarán por una corte marcial, cuando: a) hay certeza de que se aplicará la pena de muerte y, b) cuando la sentencia se pronuncie dentro de los ocho días posteriores al arresto. Según palabras textuales de Hitler, el resto de los opositores deben ser detenidos durante "la noche y la niebla" y llevados clandestinamente a Alemania sin dar otra información que el hecho de su detención. El efecto de disuasión de estas medidas radica en que: a) permite la desaparición de los acusados sin dejar rastro y, b) que ninguna información puede ser difundida acerca de su paradero o destino. El texto reconstruido dice: una intimidación efectiva y duradera sólo se logra por penas de muerte o por medidas que mantengan a los familiares y a la población en la incertidumbre sobre la suerte del detenido y por la misma razón, la entrega del cuerpo para su entierro en su lugar de origen no es aconsejable, porque el lugar del entierro podrá ser utilizado para manifestaciones. A través de la diseminación de tal terror (generalmente durante la madrugada) toda disposición de resistencia entre el pueblo es eliminada.
Sarah Kane, la autora de 4:48 Psicósis, se convirtió en una escritora británica de culto por las obras que realizó, por su esquizofrenia y por la brevedad de su vida. Hay estadísticas llevadas a cabo en Inglaterra que dicen que a esa hora los medicamentos, tomados la noche anterior, dejan de hacer efecto.
Desde épocas antiguas, la hora
entre las 4 y las 5 de la mañana es considerada “la hora de los lobos” (mueren los ancianos y nacen los niños); se cree que los demonios se apoderan del alma de los hombres y los obligaban a cometer diferentes pecados, siendo más propensos a la locura.
Dice el tango: será de madrugada, que es la hora en que mueren los que saben morir, ..., mi penúltimo whisky quedará sin beber, llegará, tangamente, mi muerte enamorada, yo estaré muerto, en punto, cuando sean las seis*.

* Balada para mi muerte, de Horacio Ferrer, música de Piazzolla.

19.11.06

El tiempo está loco

2) Ey loco, hoy está todo bien, qué pasa contigo que no te ponés a escribir un poco, suelo decirme cada tanto. Y cuesta, en serio que cuesta. La penumbra vale más que un rayo de luz, siempre, a la hora de las motivaciones para el cara a cara con la pluma. ¿Qué carajo nos pasa?, también agrego. En general se lo atribuyo a dos alternativas, seguramente (o posiblemente) ninguna o las dos o cualquiera, sean las verdaderas causas de esa imposibilidad. Va la primera: un escritor de córdoba, roberto miranda, supo decirme que alguna vez le dijeron que le habían dicho que el arte en general no sería necesario si vivir fuera un hecho artístico (mis ejemplos serán precarios y al azar, seguramente tengo cientos mejores: encontrarse en un bar con alguien sería algo así como esa escena sobre el puente donde denzel washington abraza a dakota fanning en hombre en llamas, caminar solitariamente como si se tratara de ir deletreando el aleph de borges y hacer el amor sería tensarse en las cuerdas de la guitarra de jimi hendrix). La segunda: tantos milenios de ser culpables de crímenes que nunca hemos cometido (tradición judeo-cristiana y demás yerbas que vienen al dedillo para que no levantemos la vista del piso). Pero hoy está todo bien, y muchas veces lo estuvo, qué más. Entonces hablo de un territorio poblado, donde la única subasta es para decidir cuál es el próximo buen puerto, donde aún persiste el bonarda que se desintegró en la boca como fuegos artificiales después de viajar desde san juan en una valija querible y querida, donde después de la lluvia mis hijos salen casi a medianoche a estrenar sus botas nuevas porque no se puede esperar hasta mañana, donde los perros corean el futuro como canillitas mientras la ciudad duerme como un angelito, donde en el recuento me digo por lo bajo que tengo unos amigos de puta madre, donde lo que falta es pan comido. Y así es, aunque suene cursi y no oprima el pecho. Como si flotáramos, con tanto peso.



2) Mi (mi) amiga Silvina ya dije hace un tiempo vive en Rosario. Y se hace la humilde, dice que tuvo un rato de lucidez frente a la caida de granizo. Mentira, cada vez que toma su cámara fotográfica tiene más lucidez que todos los argentinos que han decidido ser hinchas de boca. La primera de las fotos es de un amigo de Silvina, la segunda es de la humilde. Una postal de un vecindario frente a la granizada. Pero va con yapa: un pedacito del email que acompañó el envío de las fotos:
En un rato el cielo se puso negro, PERO NEGRO, y empezó a soplar un vientito raro, después más fuerte, y de repente una lluvia de piedras de un tamaño que yo nunca había visto, el ruido que hacían era impresionante. Íbamos de un lado al otro de la casa sin entender mucho qué pasaba. Hasta que tuve un momento de lucidez y les dije a todos que nos quedemos en el living, donde no hay ventanas, sólo puertas que dan a un pequeño patio interno cerrado con un toldo (que quedó lleno de agujeros) y a un pasillo. Menos mal, desde ahí veíamos cómo se rompían los vidrios de la cocina y las piedras volaban y rebotaban en las paredes. Los chicos y el gato se asustaron mucho y empezaron a llorar. Un caos. Duró unos 10 minutos que no pasaban nunca. En fin, te mando unas fotos que tomé ni bien pasó la tormenta (fue inevitable hacerlo).

3) Qué semanitas estas, mucho pero mucho hemos hecho. Ya no para las próximas, me pondré al día con muchas cosas y entre ellas, voy a visitar a todos los blogs amigos y dejaré millones de mensajes, auque no me hayan extrañado ni un poquito.

14.11.06

TEORÍA DE LA RELATIVIDAD III

1) Dormir lo que se dice dormir es simplemente dejarse caer y olvidar. A las 5 o 5,30 todos los días me recuerdo, dice mi padre. Siempre me causó gracia esa frase.

2) Mi amigo acaba de separarse. El sábado para ser más preciso. Mañana defiende su tesis de doctorado en ingeniería, que no es poca cosa. Obviamente, hoy no hablamos en ningún momento de su examen.
Diálogo (pequeño fragmento):
- Hoy se me reveló la verdad, murmuró con los ojos fijos en la punta de sus zapatos.
- ¿ Qué verdad?, pregunté.
- ...
- ¿ Quién te la reveló?, agregué frente a la falta de respuestas y sabiendo que la respuesta podía ser cualquiera.
- ...
- ... Me quedé mirándolo como esperando, como invitándolo a que abandone el misterio.
- No sé quién me la reveló, vino a mí, entendí todo. El camino del destino es más fuerte que los deseos del corazón.
- Si, puede ser, respondí.
- Que se le ocurra a un filósofo todo bien, pero que se me ocurra a mí, a un ingeniero, me parece todo un hallazgo. ¿ Cuánto durará esta certeza?
- Por la situación que estás atravesando, y creo que durante todo el próximo año, las certezas duran más o menos entre 5 y 8 horas. Tranquilo, relajate. ¿ Vamos a comer?

3) Pedro: Papá, a vos qué te gustaría ser: lobo marino, ballena o pingüino?
Papá: a ver, dejame pensar un poco...
Tomás: el lobo marino tiene 40 esposas en su vida, la ballena tiene 8 esposos y los pingüinos se casan una sola vez en toda su vida
Papá: sonríe, sólo sonríe.

4) 2do postulado de Einstein: Toda interacción lleva tiempo para llegar de un lugar al siguiente.

5) La de 4 pisos arriba me dijo: si estás durmiendo bien es porque estás bien despierto. Me rasqué la cabeza.

6.11.06

yo tengo la moneda que en vez de Cudiné dice Oudiné


preámbulo) Cierto día el brahmin me dijo:
- Quisiera no haber nacido
Le pregunté por qué y él respondió:
- Hace cuarenta años que estudio, y son cuarenta años perdidos; enseño a los demás y yo lo ignoro todo: esta situación hace que mi alma se sienta tan humillada y asqueada que mi vida me resulta insoportable. He nacido, vivo en el tiempo y no sé qué es el tiempo; me encuentro en un punto entre dos eternidades, y no tengo ni la menor idea de la eternidad. Estoy compuesto de materia; pienso, y jamás he llegado a saber lo que produce el pensamiento, ignoro si el pensamiento es en mí una simple facultad, como la de andar o la de digerir. No sólo me es desconocido el principio de mi pensamiento, sino que incluso el principio de mis movimientos me es igualmente ignorado: no sé por qué existo. Sin embargo, todos los días me hacen preguntas de todos estos puntos; y hay que responderlas; no tengo nada interesante para decir; hablo mucho, y después de haber hablado me quedo confuso y avergonzado de mí mismo.

(Historia de un buen brahmin, Voltaire)

epílogo) Me entrego al sueño voraz. Nuevamente. Yo le dí de comer una vez. Yo le dí. Panes recién horneados y también los restos que dejara mi perro, le dí. Una noche, le dí de comer mis uñas, fotos viejas y 100 boletos capicúas, de los de antes. Sin descanso, el voraz sueño me sometía a una tortura sin límites. Quiero, arremetía. Así pasaron varios años. Pero ya no tengo le dije un buen día. Fue un buen día, lo recuerdo, y aullé como un lobo. Ya basta, parece que dijo hace algunas semanas. Es voraz ese sueño. Vuelve. Juro que yo no lo llamo. Viene solo. No sé cómo vamos a hacer ahora, sentencié en voz baja, no sé ahora. Yo no te voy a dar, ya no de aquella manera. Vamos que tener que llegar a un acuerdo.

30.10.06

igual que la calandria que azota el vendaval


!) De nuevo estoy de vuelta, dice el chango Rodriguez. Son reminiscencias de mi paso folcklorero (si digo folcklórico se complica), que rima con florero pero sin bombo legüero (que también rima).

#) Batí un record: 6 días sin computadora. Confidencia: mi barba creció al mismo ritmo. El orgasmo no varió mucho. Las pastas de mi vieja rompieron la tierra igual.

+) El mosquito más chico me ganó jugando a las tabas.

*) El litoraleño no quiere contradecir, ya se sabe. Me contaron una anécdota. Puesto de estancia, mi viejo y amigos a punto de salir de caza, encargado de estancia: Don Prudencio.
- Pocos patos Don Prudencio?
- Pocos, fíjese.
- Pero me dijeron que la semana pasada las bandadas tapaban el sol...
- La semana pasada? Un infierno la semana pasada, no se veía el cielo.
- Capaz que al atardecer salgan hoy.
- Al atardecer? Si, seguro.
- Y allá, en aquel estero le tengo fe...
- Si, si. En aquel estero seguro que va´ber, montones.
- Pero pocos patos...
- Si, si, muy pocos.

&) Tenemos problemas de registros, es de familia. Mi hermana en un mc donalds: si querés te traigo un mc colombo (medianamente perdonada porque es la menor). Mi sobrino Mateo: todos tristez, perdió aggentina, los jugadores a casha (120 días hace que terminó el mundial más o menos, perdonado por la edad: 2 años). (Imperdonable) Mi papá:
- Tengo un embole..., hace como 15 días que lo único que quiere saber todo el mundo es quién quiso matar a Isaura.
- ... Isaura? (pensando en algún pariente lejano)
- Isaura, la de la novela de las 5

/) Clap, clap, clap, para los misioneros. Kirchner - Rovira, por qué no se van a la conchaesumá.

|) El superyó freudiano produjo cosas como lo prohibido, el deber, la culpabilidad, que son términos que hacen existir al Otro, son los semblantes del Otro, suponen al Otro. Che loco, regla de tres simple: si nunca se siente un cachito de culpa, o no tenemos algunas pequeñitas prohibiciones y algún cierto delgado deber, quién falta?. La respuesta la podés encontrar en.. en... en ..., la verdad la verdad: no se.

%) Me dan cierta pena algunos símbolos del teclado, siempre los números para las viñetas. Algunos símbolos también necesitan cariño.

25.10.06

viento sur

1) Esa noche el bar del hotel estaba prácticamente vacío. La vi por primera vez detrás de la barra, a pesar de que yo llevaba varios días allí. Cené verduras sin quitarle los ojos de encima. Mis pensamientos tenían una turbulencia que alejaba toda posibilidad de hablar con claridad. Me acerqué a ella con el dinero en la mano, sin esperar que viniera hasta la mesa, como se acerca alguien que ya no tiene nada para dar, que ya no sabe dónde buscar y que sólo puede pedir clemencia, un gesto que desate la angustia y libere ese monstruo desconocido que va haciéndose lugar en el pecho, desplazando los órganos y los huesos. No podía permanecer erguido, la bestia infame parecía querer juntarme los hombros con el vientre. Dejé el dinero sobre la barra y ella atinó a darme el vuelto, sobraban casi 5 dólares. Levanté la mano derecha, diciéndole que estaba bien, que el vuelto era suyo.
- Estoy a prueba dos días, dijo
- No te había visto antes. A qué hora salís, le dije, fijando los ojos en su boca.
- En media hora, pero van a ser 50 dólares. Si querés dormimos juntos en el hotel que está frente a la Plaza de las Flores. Mi cuerpo se retorció imperceptiblemente. Hice un gesto indefinido y le pedí que me subiera a la habitación un jugo de frutas. Llegó casi detrás de mí, yo estaba tirado sobre la cama y le grité que pasara cuando llamó a la puerta. Dejó el pedido sobre una mesa pequeña y se quedó mirándome con la bandeja apoyada sobre sus dedos como si aún tuviera objetos que descargar.
- ¿Puedo tomarme una aspirina? A veces no puedo seguir, dijo mirándome fijamente.
- Si, respondí sin moverme de la cama
- Buscame en veinte minutos, en la puerta de salida del personal, dijo antes de irse.
Puse 200 dólares en la billetera y fui al encuentro. Ella tenía un jean y una remera amarilla. Comenzamos a caminar en silencio.
- Ya estamos cerca, caminemos más despacio
- Me parece bien, más despacio
- ¿ Cuándo te vas?
- En pocos días
- Yo no sé si termino con mis dos días de prueba, ayudame...
- No puedo ayudarte, ¿ sabés?
- No voy a cobrarte, ayudame...
- No puedo, le dije luego de unos minutos, pasándole el pasaporte al conserje del hotel para que me registrara y 50 dólares para la habitación. Llovía torrencialmente. La habitación era oscura, vieja, con la alfombra levantada en varias uniones, la pintura descascarada y varios indicios de humedad. Se sentó al borde de la cama y prendió el televisor. Buscó un canal de música y se quitó la blusa, yo respondí quitándome la remera, así avanzamos, creo que sin mediar ningún sentimiento.
- Voy al baño, dijo. Recién en ese momento pude apreciar la perfección de su cuerpo. Cintura pequeña, pechos firmes y caderas anchas. Su rostro también tenía rasgos conmovedores, una extraña mezcla de indígenas y españoles.
- Bueno, dije metiéndome en la cama, esperando que ocurriera algo que desate algún deseo. Aunque más, deseos de irme de ese lugar.
- Ya está, murmuró metiéndose en la cama junto a mi. Quedamos con los ojos fijos en la pantalla durante una eternidad, sin hablar, sin tocarnos y sentí que comenzábamos a subir a un gran faro a través de una oscura e interminable escalera caracol. Me di vuelta hacia ella, pasando mis piernas debajo de las suyas. Dio un largo suspiro y comenzó a besarme agarrándome el rostro con ambas manos. Comenzamos a movernos lentamente sin separar los labios, y a trepar ese espiralado recorrido. Los movimientos fueron creciendo, primero débilmente y luego con violencia hasta que emergimos de ese laberinto angustiante y sombrío. Yo tiré de su cabello negro con fuerza y ella mordió mis labios hasta lastimarlos. Agitados, en un estado de semiconciencia, éramos dos seres sujetos al mundo por un cono de sombra, en la extremidad del faro. Así estuvimos largo rato, no mirando los objetos de la habitación sino el oleaje rompiendo en la costa y el viento trayendo la sal a nuestros cuerpos. Comenzó a llorar y a decir cosas que no recuerdo, que ya no podía, que no sabía qué hacer, que un hijo, no sé. Lloré con ella. Nos dormimos un rato y nuevamente comenzamos a subir, sin cambiar de posición. La segunda vez fue un espejo fiel de la primera. Antes de dormirme, ella me miró tiernamente y dijo: no sos real, no lo sos. Una especie de terror me recorrió. El teléfono de la habitación sonó a las 5. Debía retornar. Nos vestimos en silencio y salimos a la calle, ya no llovía. La dejé en la puerta de ingreso del personal. Subí a mi habitación y retomé rofundamente el sueño. Por la mañana cuando bajé a desayunar, ella ya no estaba. No había resistido ni siquiera su primer día de prueba. Intenté averiguar dónde vivía, quién era, pero era en vano. Iba a ser en vano.

2) Acabo de cometer dos crímenes, creo. Pedro y Tomás aparecieron con dos mascotas virtuales. Me explicaron a grandes rasgos el funcionamiento mientras yo intentaba que el horno al menos calentara la pizza. Cenaron y se fueron a dormir. Pedro y Tomás, aclaro. Las bellas mascotitas siguieron emitiendo alarmas. Les di de comer, las llevé al baño, las invité a dormir. Pero son insaciables, o no entendí nada. Después de un par de horas de escucharlas con sus demandas, urdí la lenta trama. Las metí en un balde y las saqué al patio. Va a llover, creo. Qué padre este, che.

20.10.06

un mito por ahí... plis


1) Allá por el paleolítico, nuestros antepasados cuando miraban el cielo - lejano tan lejano a sus penas- presenciaban a un gran otro que los trascendía: no podían hacer nada para modificarlo ni para abarcarlo. El cielo los envolvía tibiamente y los expulsaba. Los maravillaba y los espantaba. Eclipses, arcos iris, estrellas, tormentas y meteoros eran la danza y el pavor, la risa y la angustia, la contemplación y la huida. Sin dioses detrás de él, simplemente cielo, el cielo era mysterium tremendum, terribile et fascinans*. Tremendo misterio, terrible y fascinante. ¿ Qué nos queda hoy de aquel otro? ¿ Qué definitiva caida, qué anclas de miradas, qué declinar, qué creciente gravitación nos aisla? Mírame me dice, hasta sangrarte las pupilas. Mírame, soy tu pequeñez, tu inocencia.

2) Juan cipriano fue invitado a escribir para un diario de córdoba, algo así como crónicas urbanas. Una entrega semanal de 3500 caracteres. No será mucho?

* Rudolf Otto, Lo santo: lo racional y lo irracional en la idea de Dios.

16.10.06

el eco de otros gritos

1) Qué consistencia tiene la verdad cuando se mueve detrás de ese oscuro velo entre saber y no saber? Es una sustancia viscosa y mutante o es un estilete rígido y afilado, o tiene en esencia la fortaleza de los fantasmas que con sólo hundirles el dedo se desvanecen como la bruma? Qué extraño orden peligra al asomarnos? Qué interminable caos desaparecería al ver su rostro? Cuál es el primer o el último paso hacia lo no dicho pero largamente denunciado? Quién es dañado y quién es preservado cuando la voz generosamente esperada aparece? Somos sigilosos defensores del espanto. Así, lentamente, la mentira copia fielmente nuestras manos y hunde sus pulgares en la cera aún líquida de la hoja plegada sellando el pacto. Cómplices. Y temblamos frente a la escritura que no debe ser leída. Y apuramos el olvido como otra miserable locura. Hay algo para beber en esta cripta? Este grito es audible para alguien más? O sólo es el eco de otros gritos?

2) HASTA EL FINAL

vi un perro negro muerto
en la calle,
aplastado en medio de la acera, manchado,
porque nevaba.

vi la vida, allí mismo,
y no había más que eso: la coartada
del inocente: pagarlo todo.

sentí en la nieve la vida y me vi morir
como un animal que se resiste
hasta lo último

hasta el deseo de ser rematado,

hasta el gemido final,
el que pide perdón por todo crimen ajeno:
el que perdona a dios.

(Hugo Mujica)

10.10.06

llega la noche

1) Viernes. Tenía que estar a las 18,40 y ahí estuve. Me senté. Cómo estás?, me dijo. Bien, pero hasta acá llego, le dije, hasta acá. Y no quiero más análisis y estudios, ya está. Quiero medicación, nada más. No es fácil, respondió, deberíamos probar porque tu caso es excepcional. Pensé si la palabra excepcional debía ponerme contento. Después pensé que ese pensamiento era una verdadera pelotudez. Hablé compulsivamente. Le pregunté cuánto había de síntomas psíquicos y cuánto de consecuencias de la lesión física. Nunca lo vamos a saber, respondió, pero de algo estamos seguros: la lesión se produjo en los primeros meses de vida y está en la región retrococlear, afectando visión y oído medio. Lo curioso es que es el nistagmus lo que produce alteraciones en el oido medio y no al revés, como en general ocurre, eso es excepcional. De ahí en más, todo influye: la edad, el cansancio, el estrés, las exigencias visuales, las situaciones límites, todo. Sos un discapacitado que todavía no se enteró. Medicame, repetí. Vamos a probar con la betahistina, pero no sé, actúa desconectando parcialmente la información que envía la vista al oido, dijo indicando la camilla. Hicimos las pruebas de siempre, y volvió al escritorio, hubo un curioso silencio. Quiero volver a jugar al fútbol, le dije como si en realidad fuera una gran preocupación, nos reimos un buen rato. Pero no de noche, acotó. Mientras trataba que ese pequeño consultorio quedara definitivamente quieto, le recordé que por eludirlo hace un buen tiempo rompí ligamentos cruzados anteriores y dejé de jugar por dos años. Y cuando pensaste que habías perdido los dientes y sólo te habías quebrado el tabique nasal, te acordás?, agregó. Si, un desastre, también las dos costillas, dale, recetá. Betahistina 24 mg cada 24 hs, no más de 5 hs por día frente al monitor con interrupciones de 10 minutos cada hora, ejercicios para zona cervical, no menos de 8 hs dedicadas al sueño, tratar de evitar circunstancias de movimientos relativos (escaleras mecánicas, cintas en gimnasios, barcos).

2) Me subí al auto. Esperé unos minutos como trazando coordenadas. Tenía una angustia muy profunda, pero rara. Era una angustia con objeto, eso era. Sabía por qué y de qué manera debían plantearse las cosas, defintivamente. Las palabras de aquel especialista que consulté cuando tenía 17, caían como pequeños asteroides. Va a ir empeorando, y vos tendrás que ir readaptándote, una continua adaptación.

3) Investigué sobre la droga. Si bien no tengo síndrome de Menière, la sintomatología es similar. No existe evidencia suficiente sobre los efectos de la betahistina en la enfermedad o síndrome de Menière. La enfermedad de Menière es un trastorno del oído interno que produce una forma de vértigo rotatorio, pérdida auditiva y campanilleo en el oído (acúfenos), que puede ser discapacitante. No tiene ninguna causa conocida. Cuando es secundaria a un trastorno del oído interno conocido, se denomina síndrome de Menière. Ambos pueden ser difíciles de diagnosticar. El fármaco cloruro de betahistina se ha usado para disminuir la frecuencia y gravedad de los ataques. Si bien la droga es muy bien tolerada por los que la utilizan, la revisión de ensayos no encontró evidencia suficiente para demostrar si es útil. Se necesita investigación adicional. Voy a aportar por fin, algo a la ciencia.

4) Me levanté el sábado temprano. Puse en el auto todo lo que el auto podía cargar: pelotas, barriletes, cañas, bolsos, heladera, tejo, cámara y me fui con mis hijos a pescar truchas, a hacer caminatas y en busca de caballos. Alquilé una cabaña en un lugar verdaderamente soñado. El domingo, cuando la tarde se apagaba como un acorde, estábamos los tres con el agua hasta la cintura, las cañas zigzagueando, viendo las truchas trazar curiosas formas cerca nuestro. Los caballos miraban un ritual silencioso. Simplemente, pensé en aquel párrafo de gelman que suelo repetir a menudo: es muy común que un buitre me trabaje las entrañas no devorándolas sino más bien amándolas o como desgarrándolas para sacar a luz mis rostros últimos y míralos me dice mira lo que te comes animal me dice el bello buitre. Todo era perfecto, aunque la noche parecía estar próxima.

5) Por si las putas, esto es leido por sofovich, digo: gerardo, no quiero dar lástima como alejandra pradón, eh, solamente estoy diciendo que voy a bloggear más esporádicamente, y si doy lástima, gerardo, haceme el favor andá arrodillándote mientras me bajo la bragueta. Vale.