!!) más fotos de mi amiga silvina salinas

AQUEL HOMENAJE: EL DEL OLVIDO, VIVIENDO VIDAS MENORES.

Hay horas del día que son extrañas. Según los chamanes, estar dormido en los atardeceres puede ser trágico, debemos estar concientes en el momento del traspaso de la luz a la oscuridad. Lo he comprobado. 



1) Esa noche el bar del hotel estaba prácticamente vacío. La vi por primera vez detrás de la barra, a pesar de que yo llevaba varios días allí. Cené verduras sin quitarle los ojos de encima. Mis pensamientos tenían una turbulencia que alejaba toda posibilidad de hablar con claridad. Me acerqué a ella con el dinero en la mano, sin esperar que viniera hasta la mesa, como se acerca alguien que ya no tiene nada para dar, que ya no sabe dónde buscar y que sólo puede pedir clemencia, un gesto que desate la angustia y libere ese monstruo desconocido que va haciéndose lugar en el pecho, desplazando los órganos y los huesos. No podía permanecer erguido, la bestia infame parecía querer juntarme los hombros con el vientre. Dejé el dinero sobre la barra y ella atinó a darme el vuelto, sobraban casi 5 dólares. Levanté la mano derecha, diciéndole que estaba bien, que el vuelto era suyo.
1) Qué consistencia tiene la verdad cuando se mueve detrás de ese oscuro velo entre saber y no saber? Es una sustancia viscosa y mutante o es un estilete rígido y afilado, o tiene en esencia la fortaleza de los fantasmas que con sólo hundirles el dedo se desvanecen como la bruma? Qué extraño orden peligra al asomarnos? Qué interminable caos desaparecería al ver su rostro? Cuál es el primer o el último paso hacia lo no dicho pero largamente denunciado? Quién es dañado y quién es preservado cuando la voz generosamente esperada aparece? Somos sigilosos defensores del espanto. Así, lentamente, la mentira copia fielmente nuestras manos y hunde sus pulgares en la cera aún líquida de la hoja plegada sellando el pacto. Cómplices. Y temblamos frente a la escritura que no debe ser leída. Y apuramos el olvido como otra miserable locura. Hay algo para beber en esta cripta? Este grito es audible para alguien más? O sólo es el eco de otros gritos?
1) Viernes. Tenía que estar a las 18,40 y ahí estuve. Me senté. Cómo estás?, me dijo. Bien, pero hasta acá llego, le dije, hasta acá. Y no quiero más análisis y estudios, ya está. Quiero medicación, nada más. No es fácil, respondió, deberíamos probar porque tu caso es excepcional. Pensé si la palabra excepcional debía ponerme contento. Después pensé que ese pensamiento era una verdadera pelotudez. Hablé compulsivamente. Le pregunté cuánto había de síntomas psíquicos y cuánto de consecuencias de la lesión física. Nunca lo vamos a saber, respondió, pero de algo estamos seguros: la lesión se produjo en los primeros meses de vida y está en la región retrococlear, afectando visión y oído medio. Lo curioso es que es el nistagmus lo que produce alteraciones en el oido medio y no al revés, como en general ocurre, eso es excepcional. De ahí en más, todo influye: la edad, el cansancio, el estrés, las exigencias visuales, las situaciones límites, todo. Sos un discapacitado que todavía no se enteró. Medicame, repetí. Vamos a probar con la betahistina, pero no sé, actúa desconectando parcialmente la información que envía la vista al oido, dijo indicando la camilla. Hicimos las pruebas de siempre, y volvió al escritorio, hubo un curioso silencio. Quiero volver a jugar al fútbol, le dije como si en realidad fuera una gran preocupación, nos reimos un buen rato. Pero no de noche, acotó. Mientras trataba que ese pequeño consultorio quedara definitivamente quieto, le recordé que por eludirlo hace un buen tiempo rompí ligamentos cruzados anteriores y dejé de jugar por dos años. Y cuando pensaste que habías perdido los dientes y sólo te habías quebrado el tabique nasal, te acordás?, agregó. Si, un desastre, también las dos costillas, dale, recetá. Betahistina 24 mg cada 24 hs, no más de 5 hs por día frente al monitor con interrupciones de 10 minutos cada hora, ejercicios para zona cervical, no menos de 8 hs dedicadas al sueño, tratar de evitar circunstancias de movimientos relativos (escaleras mecánicas, cintas en gimnasios, barcos).