14.3.07

me voy a comprar, me los voy a comprar

1) La región de las Landas es una inmensa llanura en el sur-oeste de Francia, limitada por el océano Atlántico al oeste, por los ríos Adour al sur y Garonna al noreste. Cuenta con el bosque más grande de Europa, constituido esencialmente por pinos plantados en medio del siglo 19. Las Landas, inicialmente, eran un inmenso territorio cenagoso, muy llano, donde la vegetación era muy baja. Vivían alli fundamentalmente pastores. Para poder abrirse más fácilmente un camino entre los pastizales, evitar hundir los pies en los pantanos, pero sobre todo para poder cuidar de lejos sus rebaños de ovejas, usaban zancos.
2) Galeano narra que cuando el hijo le dice al padre que le cuente cómo es el mar, le responde “el mar lo tenés que conocer, lo tenés que ver vos, lo tenés que apreciar vos con tu propia mirada”. Tiempo después llegan al mar, el padre se conmueve cuando el hijo lo toma de la mano y le dice “papá ¿me ayudas a mirar?”
3) Me voy a comprar zancos, me los voy a comprar. Ahí va, dirán, el que reptaba, el que una vez dijo otra vez, señores. Ahí va él, el que apadrina señoritas descalzas y furtivas, el que cosechaba algodón en una bolsa de arpillera para saber qué se sentía, el que buscó siempre las mesas de los vértices, los pronombres impropios. El que guarda prolijamente las agendas y era toda una promesa vocearán las vecinas, el que te muerde los labios. El coleccionista de conversaciones, el absurdo, el gran colonizador de planicies estériles. Va él, dirán, allí. Me los voy a comprar. Y voy a andar por la calle, como si nada.

12.3.07

sudestada

0) Un perrito por el que no darías 2 centavos, me mordió por segunda vez

1) Misericordia: Puñal que llevaban los caballeros para dar el golpe de gracia al enemigo. No es conveniente clamar por ella.

2) Analia dice:
el matu se cortó el pelo, no quería ir
juan cipriano dice:
cómo lo llevaste?
Analia dice:
le tuvimos que decir que el peluquero es un ex power ranger que dejó de ser power para cortar pelo
y que no tenía que preguntar nada porque era un secreto

3) La casa se quedó silenciosa, como quedan los salones de fiestas, los estadios, los patios de escuela. Puedo escuchar como se contrae la madera de los muebles, el marcapasos del despertador, el crepitar de la brasa del cigarrillo, el viento moviendo las hojas con los dibujos de mis hijos adheridas a la puerta de mi habitación. La puerta de mi habitación es un árbol extraño.

8.3.07

sobre el día de la mujer

Para las que aceptan un saludo: FELIZ DÍA, y para las que no aceptan un saludo les muestro un avance del auto que se fabricará pronto hecho a imagen y semejanza.

5.3.07

Solo y al costado, como un cero solo

1) De grande estudié la dualidad onda-corpúsculo, también llamada dualidad onda-partícula. Gracias a la física cuántica, sabemos que las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa, según el caso y las conveniencias. Por ejemplo, para explicar algunos fenómenos de la luz se utilizan partículas (fotones) y para otros se utilizan ondas (electromagnéticas). Mirá vos, y yo que de chico pensaba que los fotones se lograban con cámaras gigantes y necesitaban un álbum inmenso. Ahí viene el gran fotógrafo, pensaba, en ese camión traen las fotos.
Además, de chico, yo no creía tanto que uno pudiera tener distintos comportamientos según la ocasión. Una traición la física cuántica. O las estupideces en las que durante tanto tiempo creemos. ¨No se resista hombre, la fragilidad lo termina haciendo suyo¨.
2) Hoy los niños comenzaron el cole. Discursito va discursito viene, una docente entrada en años se retiraba y tomó el micrófono: ¨y como siempre les dije a mis alumnos, aprendan a querer a los números, ellos van a estar para jugar un poco cuando sea honda la tristeza¨. Me conmovió, yo la entendía. Nada mejor que un par de integrales dobles (sin hielo) o resolver la cuadratura del círculo cuando se pianta el amor por ejemplo. Me fui pensando en la profunda angustia que debe haber tenido aquel árabe que inventó el cero, che, un montón de angustia me parece.

3.3.07

Háblame al oído, quieres?


Siempre recuerdo una maravillosa explicación de un profesor de la secundaria: estamos atravesados por infinitos mensajes, basta encender una radio para comprobarlo, decía. Unos años más tarde nos acompañó en nuestro viaje de egresados, éramos 20 menudos adolescentes criados a imagen y semejanza de una escuela industrial. Nos paseaba por las calles tomados todos de una soga, como se hacía en los jardines de infantes cuando se salía de paseo. Muévanse niñitos nos decía, y caminábamos unidos por la promesa de esa mujer que nos miraba desde el altiplano de sus suecos.
Hoy, tenemos una sobredosis de mensajes que capturamos en pequeñas pantallas, y hay en ellos una ley y una trampa: la espera de una respuesta. Hamlet se pasó la vida esperando el momento de vengar a su padre, de glorificar la sombra de su padre que se paseaba por el castillo herido de honor, pero esperó demasiado el momento, pudo vengarlo en el preciso momento en que la muerte también arrasaba con él.
La espera. Un mensaje que enviamos a veces nos pone en una innecesaria y penosa espera. No hablo de todos los mensajes, sino de esos mensajes, ya sabemos. Y la respuesta se demora, poco o mucho, pero se demora lo suficiente para que sólo podamos tener los ojos fijos en esa pequeña pantalla. Antes, esperar una respuesta significaba días y hasta meses, ahora sabemos que la respuesta puede ser casi instantánea. Peor. Además, múltiples significados se agrupan en los mensajes acotados, como bandadas de cuervos frente a un animal moribundo pero aún con vida. Vivo, esperando.
Enviar un mensaje significa, hoy, ponerse en espera, ligarse al otro de una manera enferma y precaria, como el molino aguarda que el viento sople para poder moverse.
¿ Y tus labios? ¿ Dónde los he olvidado?

De Rantifusos: Fotos de Silvina Salinas y Textos de Sergio Mansur (Silvina: esta foto es maravillosa!)

28.2.07

clac!


¿No te pasa que determinados sonidos te remiten a muchos momentos diferentes de tu vida? ¿Como si ese sonido hubiese sido una extensión del momento, la continuidad de las palabras o los gestos? Yo tengo muchos. A veces los uso como disparadores, como una puerta a aquel otro que he sido. Los hago aparecer, como a un engendro jorobado y húmedo que me guía por pasadizos estrechos.Y juego.
Uno es el sonido de los cierres. De los pantalones, las mochilas, los vestidos, las carpas, las valijas. Con escucharlo me sumerjo por unos segundos en un aluvión de imágenes y rostros. Y aparece la leña recogida para cuando caiga la noche, su mano deslizándose frente a mis pupilas dilatadas, un adiós insalvable, los aeropuertos.
Otro sonido es ese seco clac! que hace un arma cuando se carga. El ruido casi silencioso y frio que generan algunos metales cuando serán usados para un encuentro fatal. Y vuelvo a verme pisando cuidadosamente la espesura de las islas o de los montes, vuelve el olor de los aceites con los que se limpian las armas, la voz de mi padre diciendo ten cuidado, el amanecer, el miedo, la libertad de caminar sin rumbo.

26.2.07

como si llegara


1) Hay un momento, sin excepción, un único momento en la vida de cada hombre donde todo será un antes y un después, donde la luz se extingue definitivamente o donde la oscuridad se retira. Un arriba y un abajo. Un momento donde la vida se pliega como una delgada hoja, para transformar en un sólo acto todo el pasado en una mentira impiadosa o en el final del espiralado padecimiento. Una inflexión largamente esperada o nunca deseada. Pero llega, tarde a veces, otras más bien pronto. Llega, con preavisos o sin anunciarse, con la violencia de un alud de lava o con la cautela del rocío. Y ya no podemos ser los mismos, nada ya nos pertenece o súbitamente todo comienza a ser nuestro. Es un momento exacto, como una revelación, donde nada puede hacerse para evitar el inexorable arribo del destino. Esa hora tejida a espaldas del entendimiento y el azar, o frente a ellos. Después, después sólo esa imagen, esa voz, ese gesto, esa caída, ese huir, ese dolor, ese despertar, para siempre.

De Rantifusos: Fotos de Silvina Salinas y Textos de Sergio Mansur


2) Los cordobeses tienen esa chispa que a veces es envidiable. Anoche estuve en una despedida de solteros. L. no tuvo tanta fortuna haciendo el asado, una fina capa carbonizada cubría cada corte. P. dijo unas treinta cosas de antología, reproduzco sólo 3 (cada uno debe agregar tonada y deformaciones lingüísticas cordobesas):
- Por qué no dejás ya de mortificar esa carne?
- A vos te echaron del crematorio de san vicente, porque jugabas tostando a los muertos y tuvieron que comprar una ralladora de pan para entregar las cenizas
- Deberías armarte un horno para hacer carbón de carne, rata inmunda

22.2.07

vayan ahorrando...

1) Cada vez que ando buscando material para modificar contenidos de las cátedras me encuentro con algunas cuestiones que son un bajón. Por ejemplo: las neuronas alcahuetas develarán nuestras verdaderas intenciones gracias a imágenes de resonancia magnética. Un escáner cerebral, digamos. Un equipo de neurocientíficos ha conseguido por vez primera conocer las intenciones de un equipo de voluntarios. Los patrones de actividad cerebral fueron decodificados gracias a un software y traducidos a pensamientos significativos, con un 70% de aciertos. Vamos mal. No me habías dicho que sólo pensabas en mí, eh? eh? Y esos cinco estúpidos que saludan desde la impresora?
2) No quería olvidarme: nobleza, orden y paciencia. Son las palabras que definen la sigla de mi nuevo partido: NOP (gurú: po-borderline). Todos dicen SIP. Yo levanto las banderas de NOP (hasta nuevo avisop).
3) Chaup

17.2.07

Haykus


se incendió mi casa:

ahora nada me obstruye
la visión de la luna.

(Mizuta Masahide / 1656-1723)

#

restos de tu boca:
el tiempo apenas se detiene
como un ave que migra

(Sergio Mansur / 1967)

15.2.07

eras raro vos

De vez en cuando tengo esos días. Todo lo reduzco a números. Hoy me pegué con el número 9, algo así como el número de poder espiritual según la numerología y que es, según la citada teoría, mi número personal. Sumado a cualquier número, por reducción, devuelve siempre el primer número, por ejemplo, 8 + 9 = 17 donde 1 + 7 = 8, 3.558 + 9 = 3.567 ( la reducción, primero, de 3.558 es 3+5+5+8 = 21 = 3; la reducción, luego, de 3.567 es 3+5+6+7 = 21 = 3 nuevamente). El número 9 contiene la sabiduría del resto de los números de la serie simple, dicen: 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 + 8 + 9 = 45 donde 4 + 5 = 9. Multiplicando a cualquier número se regenera a sí mismo (cuando lo reducimos): 9 x 4 = 36 donde 3 + 6 = 9. Y así, juego, con las patentes, con los números telefónicos, con el cuenta kilómetros, y un largo listado de etcéteras. Después fui a andar en bicicleta y quería saber qué distancia recorría rodeando al chateau carreras (qué fauna misteriosa se reúne allí los atardeceres, por dios!: mujeres aprendiendo a manejar, adiestradores de perros, solitarios buscando idems, barrigas crecidas intentando trotar, extraños seres mezclando una sweety naranja con un tetra mientras ven pasar toneladas de basura por el suquía, el aura de border pateando una latita mientras busca el encendedor en todos los bolsillos). Bajé del rodado, hice girar una vuelta los pedales y conté la cantidad de vueltas que daba la rueda, calculé el diámetro de la rueda y lo multipliqué por Pi, y comencé a pedalear contando cuántas vueltas de pedales daba al rodear el estadio; fácil el final: 350 * 5 mts= 1750 mts por vuelta. De esos días tengo cada tanto y me acuerdo, cuando soy conciente de ello, que mi madre me decía hace unos meses: eras raro vos de chico, yo consultaba porque eras raro (lo mismo dice JB). Pero raro, lo que se dice raro para mí es el mundo virtual multiusuario en red Second Life. Se ha convertido en pocos años en uno de los fenómenos de Internet con crecimiento más rápido y constituye un prometedor entorno. Second Life es el primer ejemplo de mundo virtual que ha llegado con fuerza a los ciudadanos. Ya casi 3.5 millones de ¨habitantes¨ están descubriendo la "inmersión total" proporcionada por la realidad virtual. Esta inmersión total permite bailar en discotecas, asistir a conciertos de música, cursos y clases universitarias, hacer deporte y sexo (virtuales), establecer nuevas amistades (reales), vivir los sueños, y solucionar los problemas del mundo real participando en acontecimientos políticos en realidad virtual. Recientemente hubo enfrentamientos virtuales entre socialistas y "nostálgicos" en una reunión en Second Life sobre política en Francia. Las ofrendas florales para el Sr. Z. por favor adjuntarlas como archivos JPG, por favor.